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Se muestran los artículos pertenecientes a Enero de 2004. 06/01/2004jewel de ^nyleQue nadie piense que este artículo es sexista y perturbado; no, es que la tipa del título es una diosa pagana y cruel. Confieso sin acritud haberme excitado hasta limites insospechados para mi ante ese circunférico trasero de proporciones imposibles. Hace algún tiempo se decía entre el cotarro de adictos pornófagos que el culmen del morbo era el contraste del cuerpazo de diablesa de Sylvia Saint con su cara de angelical adolescente. Sylvia Saint acaba de abandonar el edificio, señoras y señores... larga vida a la nueva sacerdotisa del placer. Si no me creen, les recomiendo un visionado detenido de Anal Worship I y II. No es apta para cardíacos. La penúltima escena es de infarto (de hecho escribo esto desde la UCI) ¿Qué pasa? Oh, Dios mío. Jewel vestida de enfermeraaaaiieaaahhhh!!!!! MaggiorattasResulta bastante sufrido haber crecido con la contemplación de esculturales monumentos curvilíneos; resulta frustrante ser el incomprendido de todas las reuniones; resulta muy pesado el peregrinar en el desierto de la anorexia y el bambú... ¿Que fue del Tacón Achilles 1934? ¿Que fue del Leather&Laces? ¿Que fue de lo voluptuoso? Este desierto de cadáveres me asusta, me deprime y me enerva. La culpa es del HOLA, del puto Cosmopolitan, de esa publicación maldita llamada Vogue, que confunde el glamour con la caquexia más extrema. Levanto mi copa por Raquel Welch, Mamie Van Doren (una prima de américa), Theresa Orlowski, Sofía Loren, Lisa Lipps. Minka, Lethal Weapons, Marilyn Monroe, Gina Lollobrigida, Rita Faltoyano, Sabrina Salerno, Lindsey Dawn McKenzie, Daizie Kellogg, Vía Paxton y muchas más que me guardo para mí "for been such a good boy" 07/01/2004el sexo es buenoooo....Unas pocas palabras para intentar que en este el cuarto año del siglo XXI la people sea un poco menos hipócrita consigo misma y aprovechen de una puñetera vez uno de los pocos placeres de la vida en toda su extensión. que sí, que loa gente es un poco hipócrita con esto de las relaciones sexuales, que yo lo sé. A los afortunados/as que tengan pareja estable, ya sea more uxorio o de la forma convencional les diría que dialogasen ampliamente sobre sus gustos y preferencias en el tema, que practicasen hasta la extenuación, que inventasen, que no fuesen egoístas, que fuesen picantes, que fuesen más al sex-shop... en fin, que se lo pasaran bien. Hoy os propongo un silogismo que tuve ocasión de soltarle a una opusina recalcitrante (en realidad ella moriría por una buena cabalgada, aunque diga lo contrario) charlando sobre "eso", ahí va: "eso" le gusta a todo el mundo; al que diga que no le gusta es que no lo ha probado,; al que habiéndolo probado diga que no le gusta, es que lo ha probado poco o no lo ha probado bien. Conclusión, hacerlo hasta reventar. Ah, yo me ofrezco como profesor particular, y gratis... Popi de Torrontégui o los afectos irreconciliablesYa lo veía yo venir, ya. He tardado poco en recibir de mi querida antagonista, Popi de Torrontégui, su primer llamamiento al orden en aras de reprimir mi -ahora más que nunca- irreprimible atracción por las jamonas. En nuestras reuniones de High Society siempre acabamos peleandonos con todo nuestro ardor, el decoro y protocolo obligados siempre presente, claro está, en defensa de nuestros distintos puntos de vista. Popi defiende con verdadera pasión su epítome de la belleza femenina, utilizando como paradigma axiomático en apyo de sus pretensiones a ése fideo cadavérico y antimorbo llamado Esther Cañadas, en detrimento de monumentos ciclópeos como Beyoncé o Mónica Bellucci, por poner un ejemplo. Popi es sincera y abnegada en sus defensas -realmente llama gorda a cualquiera que pese más de cincuenta kilos- porque ella tiene su versión de como le gustaría a ella que fuera el mundo. Según mi honesta apreciación, Popi tiende a olvidar que el hombre es menos sutil en sus preferencias de lo que es una mujer; si acaso alguna vez una mujer pudiese sentir en sus carnes la tiranía implacable de un ataque de testosterona juvenil, quizás no pensasen de igual modo, pero de seguro que serían más comprensivas con nosotros pobres pecadores. Pero no seré un relapso. Me mantendré en mi postura y vuelvo a reiterar en este plano virtual lo que en cierta ocasión le dije en presencia del conocido armador Manolis Mykonos, personaje irrepetible y vividor que siempre me tiene que llevar la contraria en presencia de las mujeres: NO ME ACOSTARÍA CON ESTHER CAÑADAS AUNQUE ELLA ME PAGARA UN MILLÓN DE DOLARES POR HACERLO. !VIVA DEBORAH CAPRIOGGLIO Y PAPRIKA¡¡ THIS BOOTS ARE MADE FOR WALKINGQueridas Nenas: Os ruego desde estas pobres líneas que dejéis ya de una maldita vez de tender hacia ése engendro de Satanás llamado "Moda Unisex" y volváis a resplandecer ante el mundo llevando los adminículos que la evolución creó para su doble finalidad de vestir y seducir al hombre. Puedo deciros, queridas perdularias, sin recato de ningún tipo, que en más de una ocasión me hubiera ido de cabeza a la cama con pibas que realmente no me ponían nada y solamente por una cosa: por las botas que llevaban. Realmente debe de haber algo infernal en la estilizada curva de un tobillo que asciende a las alturas envolviendo el mágico tesoro de unas pantorrillas bien torneadas, sobre todo si ése tobillo se alza sobre unos tacones puntiagudos y hacia el frente apuntan dos cuchillas afiladas. Las botas son el jardín prohibido, el árbol de la ciencia, el pecado original, la espada vengadora... (Diooosss, debo de parar) En el Informe Van doren sobre la sexualidad masculina (de próxima aparición en farmacias y ayuntamientos autorizados) ya se recogía el resultado de la encuesta hecha a varones heterosexuales de 18 a 98 años, el cual, a la pregunta específica de qué única prenda dejaría a su pareja para hacer el amor arrojó un sorprendente 98% de unanimidad: unas buenas botas de cuero y tacón alto (en el 2% restante se detectó un alarmante incremento de auténticas perversiones y prefiero pasarlo por alto para este artículo). Chicas, la demanda y el mercado lo exigen. Unas buenas botas. Y si un desconocido de repente te regala flores en la calle... ponte unas buenas espuelas y somételo, te lo agradecerá mientras vivas. 10/01/2004Melissa P.Italia está escandalizada. Una joven adolescente de dieciocho años y aspecto virginal llamada Melissa P. ha publicado un libro llamado algo así como "Cien cepilladas de dientes antes de irme a dormir" en el que describe de modo explícito y -según la crítica- de forma abyecta, una vida sexual que dejaría en pañales a la mismísima Annabel Chong (una actriz porno que en una célebre ocasión se lo montó en una peli con DOSCIENTOS SESENTA Y OCHO GARAÑONES!!). El libro en cuestión ha dejado patidifusa a la muy católica y apostólica república italiana, tanto que los padres italianos han anunciado severas medidas a adoptar contra la difusión del librillo, inclusive la posible intervención de la Santa Sede. Por si fuera poco, la autora carga las tintas relatando que el contenido del libro es en cierto modo autobiográfico y -toma ya- que no refleja sino comportamientos muy extendidos en la vida real de los jóvenes de nuestra actualidad. La sinopsis del "diabólico" libro es la que sigue, a grosso modo: Una adolescente que sufre en silencio la insoportable levedad del ser una adolescnte decide, para sobrellevar tan penosa carga, convertirse en un auténtico pendón desorejado y montárselo con todo y toda quisque, utilizando para ello la red de Internet y ofreciéndose como escava sexual a viejos y pervertidos en orgías multitudinarias, ritos satánicos, siendo objeto de sesiones de sadomasoquismo bestial y todo lo que se tercie. No he leído aún el libro, pero prometo transcribir aquí algunos párrafos que no tienen desperdicio. Cada cual que se lo tome como quiera. The Voice WithinEn el plano de las sinceridades, no puedo sino mostrarme a mí mismo como ejemplo de lo que no se debe hacer. Efectivamente soy un sátiro,y de la peor clase que existe, habida cuenta que mi satiríasis es endógena. Por ello precisamente incluí en la bitácora este apartado de ser sincero con uno mismo, porque son muchos años de autonegación consentida, de horribles masturbaciones psíquicas y físicas, de engaños y falsa represión, de prejuicios aprendidos y no contrastados, de una timidez chabacana y perdularia... No sé si alguien leerá estas estúpidas líneas, y realmente tengo que decir que, para ser true to myself, me importa un carajo si las leen o no, pero si alguien las leyera sí que sería importante para mí que tuviera una sola cosa en cuenta: que le hiciese caso a su voz interior, a la que te quiere y vela por tí, a tu sistema de seguridad interno, al sentido arácnido que te avisa de que ése no es el camino a seguir. No existe pérdida más absurda que el potencial desaprovechado. Carpe Diem. Pokapesky y NicotinekeMira, Pokapesky, ¿me puedes decir como cojones se puede comentar un artículo de tu bitácora? Llevo días intentando explicarte como se juega decentemente con un zoológcio Comansi (de los que ya no hay) y es imposible.Como no puedo comentar tus inspirados pensamientos, te contesto aquí. A) Como te dije, los aussies son una gente muy peculiar y, prepárate porque the worst is yet to come, fijo. B)Siempre quise ser naturalista porque opino que en el reino animal las tragedias y las comedias que suponen estar vivo se interpretan sin la corrupción y la maldad propias de los seres humanos. Jugar con un zoológico me trasportaba a las vastas llanuras de Serengueti o la épica tragedia anual de Massai Mara. C)El que te mandó al carajo en gaditano fue el mamón del largo. Sí, tu tocayo, que con el robado seudónimo de Dante Dufresne se dedica a intervalos a intentar sabotear mi página. Véngate de él por mí. Recuerdos desde el sur de Spain. Te quiero como comentarista habitual del blog, no me falles. 10/01/2004 21:10 Enlace permanente. Hay 4 comentarios. 12/01/2004Ponga una pija en su vida...Un navegante anónimo que se nombra a sí mismo con el sugerente nick de El Lupo me obliga con sus comentarios ácidos (que sinceramente agradezco)a abordar un magnífico tema de controversia. ¿Pijas o Lolailas para el pum-pum? Considero acertado el comentario de que una pija es una mujer que representa un papel durante veinticuatro horas al día, los trescientos sesenta y cinco días del año (uno más los bisiestos, como el actual)por lo cual, en la intimidad, no le cabe más remedio que dar rienda suelta a su inhibición cara al público. Como contrapunto, se piensa o se rumorea en las reuniones de sátiros que las caletis o lolailas son más asequibles, por aquello de que su ordinariez de nacimiento les hace prescindir de los convencionalismos atávicos que rigen la vida de una pija. La solución al enigma es lo que yo me he permitido llamar el Coeficiente T, es decir, el grado de Tabú sexual que anida en la mente del guayabo en cuestión, sea Valvanera de Braganza o Loli la del Corralón. Es evidente que Valvanera habrá estudiado en el Guadalete y que su familia la habrá intentado preparar para comportarse como una señorita como Escrivá de Balaguer manda y que Loli habrá aprendido de la universidad de la vida y de sus congéneres una cosa sustancialmente distinta pero, ah sorpresa, ello no es una constante y por ende el Coeficiente T es relativo. Mi propia experiencia en la High Society -que es mucha y dilatada- me hace añadir una cuestión a la relatividad del Coeficiente T: el refinamiento y la cultura de las pijas o de su entorno hace que el pendoneo pijo sea de una obscenidad impresionante. Recuerdo una vez en que me tuve que vestir de Guardiamarina y fingir que había perdido el Buque Escuela... Lupo, las opiniones hay que contrastarlas con hechos;sigue así satirín. 13/01/2004FROTTEURS AL ASALTOSeamos sinceros. ¿Quien no ha tenido en su vida la suerte de entrar en un autobús lleno hasta los topes de gente y, mientras se caga en la Orden de Santiago y los primeros signos de ansiedad afloran de repente, darse cuenta de que la pibonska del día acaba de entrar tras la última parada y el tumulto y el balanceo la van empujando irremisiblemente hacia tí? - "Diossss, viene directamente hacia mí!" -piensas mientras intentas hacerle sitio para que no tenga más remedio que acomodarse en el estrecho hueco que has logrado fabricar para ella- "Debo mantener el contacto visual, no morderme los labios, parecer desinteresadamente interesado, meter barriga, no parecer tan satirón, sonreir al vacío, espalda tiesa, pecho fuera, que se vea el símbolo de Ralph Lauren y el diente de tiburón que llevo al cuello, ¿qué más? ah, intenta por todos los medios no frotarte mucho. Correcto." Dos paradas más adelante, el traqueteo del bus te la ha puesto morcillona y luchas como si tu vida dependiera de ello para que la chati no se de cuenta, pero joder ¡qué bien huele la jodida! Tú no quieres pero la implacable multitud se apretuja más y más, más y más. -"Vigila tu culo, chaval"-te avisa el sentido arácnido-"La puretona cretácica ha puesto tres veces el brazo sobre tus redondeadas y entrenadas nalgas, es asqueroso"-pero no puedes separar tu muslo de la parte izquierda del muslo de ella, so riesgo de parecer un tocón; así que lo dejas allí y disfrutas del placer de la calorimetría, notando como el hormigueo de la circulación sanguínea trasvasa tu calor al de ella, mientras tus jeans de presilla parecen a punto de explotar... De repente todo acaba. Las puertas del bus se abren para vomitar su pestilente contenido y con él a la Perla de Labúan, que, iridiscente entre la escoria de grises, se aleja ajena al sufrimiento que ha provocado. ¿O no era tan ajena? Vae Victis. EL PAÍS DEL SOIL NACIENTEObservo con verdadera alegría la incorporación de mi gran amigo Soil Takada a esta reunión de sátiros impenitentes. Hace ya algún tiempo que no tenía noticias del gran Takada, sátiro de pro donde los haya, castigador irresistible y pájaro de cuenta... Vivamente le ruego que se convierta en colaborador habitual de éste foro, pues creedme si os digo que verdaderamente sabe de lo que habla. Imaginad a docenas de pibonskas de todas las edades chorreando pepsicola por las rodillas, gritando enfervorecidas a cada pequeño movimiento de las pelvis de Takada, entregando su dinero, su cuerpo y su vida por una pequeña sonrisa o un roce del semental de Nabosaki y sólo entonces os hareis una pequeña idea de lo que es un instante en la vida de Takada. He got the power, tan sencillo como eso. El resto pronto se convertirá en Historia, escrita por él, claro está. Beyoncé Knowles.No sé no como empezar a verter por escrito la inmensidad de sensaciones que me produce tan sólo nombrar en mi cerebro a está auténtica diosa pagana de ébano. Todos los epítetos y adjetivos del diccionario se quedan cortos y obsoletos para describir a esta Venus negra. Confieso sin pudor que pocas veces he sido capaz de ver el vídeo de Crazy in Love por completo -no se cómo pero siempre acabo en el baño- y es que, queridos perdularios, la nena es un auténtico y completo bastinazo. En el susodicho video la muy [...]se permite el lujo de sólo llevar como prendas una camiseta blanca de tirantes, unos shorts mínimos de tela vaquera y unos (¡hurra!) zapatos de alto tacón. Sólo los pibonazos despampanantes como ella pueden permitirse el lujo de vestir tan pocas prendas y eclipsar al mísmisimo astro rey. Por si fuera poco, tiene solamente 21 años, por lo cual me atrevo a vaticinar que aún no hemos visto nada. Imaginadala con cinco años más -el busto le crecerá, sus caderas se llenarán, (oh, dioooossssss, no puedo seguir) Juro que la raptaría del macarra de su novio y me la llevaría a casa, la colocaría en una estancia y me pasaría el resto de mi puerca vida siendo su abyecto esclavo sexual, cuanto más abyecto mejor. Van Doren ImperatorPoca gente se ha llegado a preguntar en serio no ya en qué época histórica le hubiera gustado nacer y vivir, sino en qué honesta ocupación le hubiese gustado emplear sus horas de vida, de haber podido elegir. Yo, satirillos, lo tuve siempre muy claro desde el principio. Hasta me cortaría mi magnífico y desmesurado Cetro del Poder por haber sido Emperador Romano. Sí creeis que lo sabeis todo sobre la degeneración de los Césares porque habéis visto esa patraña urdida por la enfermiza pluma de Robert Graves llamada Yo, Claudio y además pensáis que Cayo Druso Tiberio Nerón Germánico (er Calígula)era un auténtico degenerado, lamento contradeciros, nenes, pues el zapatillones -mote que le pusieron las legiones de su padre en Hispania y que es el verdadero significado de la palabra Caligula- era un mariquita en cuestiones de degeneración. Su madre, Agrippina la menor, le daba diez mil vueltas y media. Sabed, aspirantes, que de los primeros quince emperadores romanos, solamente Cla-Cla-Cla-claudio tenía gustos normales o heterosexuales. Calígula comparado con Cómodo es un opusino, Cómodo comparado con Heliogábalo es un niño de San Ildefonso -a pesar de que se nombró a sí mismo Emperatriz y masacró a todo el personal de su palacio por haberle faltado al respeto a su novio, un bello tribuno militar llamado Macrino- y Heliogábalo comparado conmigo no es más que lo que fue, una maricona histérica que no supo aprovechar su poder y acabó empalado por las lanzas de los pretorianos. Yo sí que me lo montaría bien. Dispondría de una abundante provisión de esclavas germanas de largas trenzas y enormes ubres que me calentarían la cama al anochecer y al amanecer. Exigiría ser despertado todos los días con unas tonificantes felaciones realizadas por al menos cinco esclavas procedentes de Hispania, Galia, Dacia, Numidia y Nubia. Ordenaría ser transportado desde mi alcoba hasta el baño por una silla de manos con seis porteadoras negras desnudas que lavarían mi bello y apolíneo cuerpo sin escatimar ni tiempo ni mis ocurrencias, como frotarme la espuma del rostro por dos o tres parejas de inmensos senos, por poner un ejemplo. Terminadas mis abluciones matinales me entretendría un ratito depilando pubis galos, que siempre han tenido fama de ser abundantes, hasta que mis obligaciones con el Senado y el Pueblo de Roma me lo exigiesen. Es sabido que al satirín de Nerón le gustaba que un bello esclavito griego impúber le enjuagase el manubrio mientras escuchaba los largos y tediosos informes del Senado. Yo los escucharía dentro de mi piscina particular junto con veinte o treinta esclavitas griegas que me diesen unas friegas cuerpo a cuerpo para relajarlo y despejar y abrir mi mente a la pesada tarea de gobernar. Podría continuar con el realto de mi jornada pero el artículo sería larguísimo y alguien me podría tachar de vicioso... Vae Victis. 14/01/2004EL ULTIMO TREN A KATANGACinco de la mañana en cualquier antro de cualquier ciudad. El alcohol y el humo de los cigarrillos pesa sobre tu ánimo como una losa de mil toneladas. Ningún pibón de los que has visto ha mantenido contacto visual contigo durante tiempo suficiente para ser abducida por tu intenso magnetismo sexual. Lentamente te planteas tirar la toalla, el protector bucal, despedir a tu entrenador y al manager e incluso retirar tu ficha de la Federación de Sátiros, pues hace tiempo que la caza escasea y tu pene va peligrosamente cada vez más pareciéndose a un Joystick. Desparramando la vista alrededor caes en la cuenta de que alguien te mira. ¡Oh, no! has captado la atención de ellas. Sí, de ellas. ¿Pero quienes son ellas? Un grupo de puretas que refleja en su mirada anhelante el deseo salvaje de ser poseídas por quien sea. Son feas o poco agraciadas -eran así ya en su adolescencia, juventud y madurez- y se ofrecen en su mirada a cualquiera que les sirva para olvidar las carencias afectivas o sexuales de su vida. No quieren nada más que ser atendidas como todas las mujeres, pero algo falló hace tiempo y ahora deambulan cual fantasmas por el limbo de la noche ansiando comprensión, atención, afecto, un poco de pum-pum (o un mucho)y una sonrisa cálida que prometa, aunque mienta, un poco de amor. Nunca he tomado ese tren, he preferido marcharme a seguir haciendo muescas en mi Joystick a aprovecharme de ese grupo de viajeras con destino a Katanga, pues no puedo quitarme de la cabeza que, aunque lo niegue, dentro de poco ése mismo billete de tren será para mí. Vae Victis. Culebrones y pasarelasAVISO: Esta es una intrusión no autorizada de Fiodor Sttrujuasky en la bitácora de Van Doren Aprovéchome de mis conocimientos informáticos para violar la integridad del espacio de Van Doren, a fin de exigir que aborde con el debido empaque dos temas que oculta por motivos que sólo él y yo conocemos. Creo que la inmensa cohorte de sátiros aquí reunida merece ser regalada con los sabios consejos de Van Doren sobre dos cuestiones fundamentales y básicas para el entendimiento del onanismo que nos acecha. A saber: a) Tallas y escotes de las actrices secundarias de culebrones, relación geométrica y cálculo del índice M (el tiempo que se tarda en tener mareos y convulsiones ante la visión de esa trigonometría esférica de allende los mares). Van Doren es un gran especialista en el tema, y podría ayudarnos a superar las sobremesas sudorosas que provoca "Mi Gorda Bella" (reconocedlo, perdularios, ¿cuántas han caido ya?). b) Van Doren debería explicar aquí su breve pero intensa experiencia en el mundo de las pasarelas, siendo él un joven e inexperto sátiro de medio pelo, poco más que un efebo deseado por ostras y caracoles. Quizá así entenderíamos su continuo denoste por las pibonskas esqueléticas que muestran su escasa carne y abultada osamenta por el catwalk de Cibeles. Pidiendo disculpas por la violación de aqueste espacio de mi docto colega, prácticamente hermano, me despido desde la miseria del gulag. Fdo: Fiodor Ramonovich Sttrujuasky 15/01/2004I´m too sexy for my body... ummmhhA petición popular y especialmente dedicado al inquilino comunista del Gulag, más que mi hermano, padrecito, me dispongo a acometer la tarea de relatar en exclusiva mundial y por vez primera en público la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad sobre el mundo de la moda en el cual yo partícipé hasta que no tuve más remedio que darle la razón a mi admirado Balenciaga y mandarlos a todos y todas a tomar por el mismísimo culo en el sentido lateral de la palabra. Ignoro si este limbo virtual es lo suficientemente seguro como para poder contar todo lo que ocurrió durante los escasos dos años y medio en los que el sol dejó de brillar avergonzado ante la iridiscencia del paso de mi aura de dios griego por las pasarelas y estudios fotográficos, y ésa ignorancia me hace dudar de si debo contar la verdad de la verdad (hay famosos/as del candelabro de por medio y ya se sabe...) También me planteo si habrá espacio suficiente para todo el material, razón por la cual he decidido que, antes de comenzar, dejaré que la audiencia decida a su vez qué formato prefiere: a)síntesis de lo más picante y resaltable o b)exhaustiva narración por capítulos y con todo lujo de detalles morbosos a publicar en la sección el seno del coseno. Vosotros decidís. En lo relativo al mundo de los culebrones, acepto igualmente el encargo. Vae Victis. CATWALK MEMORIES (I)Due to popular demand, como dicen los sajones, comienzo hoy las memorias de mi etapa de modelo. No sé con certeza si seré capaz de recordar todos los detalles, pero prometo empeñarme en ello. En fin, ahí va... Desde que tengo uso de razón-es decir, desde que tenía uno o dos meses, más o menos- he vivido con la cantinela de las alabanzas a mi hermosura. La gente por la calle se detenía asombrada ante ese increíble querubín de pelo radiante como el sol y ojos de color azul cielo, colmando de parabienes a mi madre y felicitándola por haber tenido a semejante bellezón de bebé por hijo. -de mayor traerá de cabeza a las mujeres-le decían -parece un niño Jesús-llegó a afirmar una de las señoras más importantes de la ciudad -pues a mí no me parece tan hermoso-decían los envidiosos. El caso es que crecí-bastante- y llegó la hora de participar en mi primer desfile importante, el primero que recuerdo que dejara pasmado a la audiencia congregada: el desfile de mi Primera Comunión. Recuerdo que yo ya habia mostrado a mis padres parte de mi temperamental carácter a la hora de elegir el traje para la ceremonia. Por supuesto que me negué rotundamente a dejar que fuesen ellos los que eligiesen los complementos añadidos a ese traje de marinero psicodélico de horrorosas hombreras y peor caída al frunce de la sisa y, con escasos nueve años, me planté y les dije que o me dejaban elegir los zapatos (pretendían colocarme unos horterísimos mocasines blancos de borlones que además me hacían daño) y el cordón de marinero distinguido-siempre hubo clases- o me negaba en rotunda oposición a aceptar las Sagradas Formas, con lo cual no hubiera hecho sino darle la razón a la pérfida de mi maestra, Doña Lucrecia, que era tan fea como su nombre, tenía una verruga en la comisura del labio derecho como una croqueta de jamón carbonizada y me odiaba porque había intentado domeñar mi espíritu y, evidentemente, se comió un carajo. Llegado el día de la ceremonia, y para dar por culo a mis detractores que hacían apuestas afirmando que no sería capaz de comportarme con la oportuna educación y respeto, adopté una pose de sublime extásis, junté mis manos en muda plegaria, erguí mi espalda y me dispuse a esperar a que el maestro de ceremonias pronunciase la mágica resonancia de mi nombre. Cuando fue pronunciado, cientos de cabezas se volvieron al unísono. Las más con admiración y expectación, algunos con el verde de la envidia pintando sus vulgares y anodinos rostros. Llevaba el cabello a la moda de la época -recordad, perdularios, que en esos tiempos hacía furor la serie "Con ocho basta"- y me habían peinado mi refulgente media melena con un gracioso plisado hacia delante y pequeñas patillas a lo griego, los zapatos de mocasín americano con medio talón (sin borlones y de un bonito color semibeige) y un cordón de oro trenzado al hombro derecho. Me levanté en vertical, sin escorarme hacia ningún lado, y caminé erguido con la vista fija en las alturas hasta el altar, hice lo que tenía que hacer y, con un giro de mi talón izquierdo, me volví hacia mi banco con parsimonia y altivez, la cabeza agachada a medias, la media sonrisa característica de van doren y los pasos justos y necesarios para ocupar mi lugar y dar rienda suelta al recogimiento. Éxito absoluto, felicitaciones por doquier, y lo mejor de todo...hasta la muy perra de Doña Lucrecia no tuve más remedio que confesar que mi actuación, comportamiento y compostura habían sido intachables. Confieso que me gustó eso de desfilar y sus consecuencias las sabreis en el próximo capítulo. Vae Victis. 16/01/2004EL ENTRAÑABLE BENQue la tierra se abra a su paso. Que un coro de atractivas policías metropolitanas inglesas ataviadas con tacones y ligueros de colores que no vayan a juego despeje el tráfico. Que una docena de enfermeras con batas cinco tallas menos y senos voluptuosos le atienda en todo momento, y que no le falte de ná porque entra en escena tan sólo el recuerdo del quizá mayor sátiro de todos los tiempos. En aquellos ignotos tiempos en los que ver una cacha en la tele era más raro que lograr que zoolander girase a su izquierda, aunque fuera incorrectamente, el careto color camarón palo de Benny Hill pronto se convirtió en el faro luminoso que avisaba de la media hora más ansiada por la juventud onana de nuestros tiempos mozos. También hay que decir que ver a Benny con sus ojillos de sátiro y su cara hinchada dándole pamplis en la cabeza al viejo calvo era un puntazo, las cosas como son. Pero, al tema, ¿qué decir de esas pedazos de cachas en ligueros y tacones altos, de esas caras de inocentes colegialas inglesas que ponián cara de azoradas cuando Benny les subía las faldas con el truco del ciego y el bastón, o las primeras pibas que uno ha visto en su vida, ataviadas como doncellitas francesas (sí, sttrujuasky, Viva Connie, la pequeña ídem), o esas enfermeras de proporciones matemáticas, con cola de caballoooooh, esos canalillos de Suez y Panamá, esas botas, esas policías neumáticas por las que deseabas abyectamente ser detenido y maniatado, esas gáfas -sí, esas gafas- acompañadas de cuellos de camisa interminables que rodeaban el cuerpazo escultural de la profesora de Benny? Sólo se puede decir !Chapeau por Ben¡. Sin Ben mis noches de insomnio habrían sido insoportables, me hubiese faltado su insuperable guía de las proporciones correctas, con toda probabilidad habría seguido un camino equivocado y -no quiero ni pensarlo- hasta habría cabido la posibilidad de convertirme en un defensor de Esther Cañadas!!!!. !Cuanto onanismo gracias a Ben y a sus chicas! ¡Qúe solos estamos sin tí! Benny ha sido el maestro en la penetración del satirismo en todos los hogares del mundo, y , como es de bien nacidos el ser agradecidos, en este mismo momento someto a la vox populi -excepto a zoolander, por su gazmoñería, grosería y falta de glamour demostrados- el instaurar el I Certamen de Relatos Sátiros Cuasi Ciertos Benny Hill, dotado con un premio de un auténtico ejemplar en buen estado de la famosa publicación alemana "BUSEN EXTRA" para el placer onano de cada cual. De ser aceptada la idea, las Bases del Concurso serán publicadas en el apartado El Seno del coseno. Larga vida en nuestra memoria para tan renombrado prócer. Vae Victis. 17/01/2004CATWALK MEMORIES (II)A pesar de los ataques de celos de Zoolander -que sabe que yo he desfilado, desfilo, desfilaré y desfilaría siempre mejor que él- como lo prometido es deuda, continuo con la semblanza de mi carrera en la pasarela. Los asiduos del blog conocereis ya lo relativo a mi primer desfile y el éxito obtenido en él. Reanudaremos la historia desde el punto en que lo dejamos... No obstante la multitud de llamadas desesperadas de Vuitton Babies, Youngs Atteliers, Dunhill & Co., y otras marquillas de moda infantil, lo cierto es que, muy acertadamente, decidí abandonar el mainstream naciente para dedicarme al estudio y al deporte en exclusiva. Creedme si os confieso que jamás pense qué la práctica del baloncesto pudiese conducir, como un irónico bucle, a acabar de nuevo en las pasarelas, pero así fue. Siempre he tenido clubes de fans, eso es un dato y no una vacilada; si luego resulta que no acabo cepillándome al club entero, eso no significa nada, es cosa mía. Pues bien, acólitos del satirismo, resulta que en el primer club de fans de Van Doren había una chica muy salada y con la piel más suave que os podáis imaginar, un poquito desgarbada y feucha en aquellos tiempos, algo esquelética y con el pelo más horroroso que se pueda pensar. Ese patito feo con el devenir del tiempo acabaría siendo proclamado con todos los honores y magno reconocimiento nada más y nada menos que con el título de Miss España, o lo que es lo mismo, como oficalmente la mujer más guapa de España (y Jerez). Mirando hacia atrás - with a little bit of anger, I must say- todavía la puedo ver con esa sonrisa franca y abierta, sentada, con la gracia y picaresca que sólo se desarrolla en las quinceañeras, entre las gradas del pabellón aplaudiendo mis escorzos y tiros. Junto a ella se sentaba su amiga Silvye, otro gran mito sexual de mi onana pubertad, en los tiempos en los que el deseo de ambas por mí spectacular body aún no había corrompido su amistad. Al principio, como todo adonis que se precie, no le eché cuenta alguna, principalmente por tres motivos: a)el MVP del partido JAMÁS se digna a coloquiar con los fans, pues la obligación de éstos -como fanáticos que son- es la de adorar en la distancia, con mirada mendicante y llena de fe, al objeto de sus deseos; b) ya he dicho que por entonces no era gran cosa, y no me gusta repetirme y c) a y b son ciertas. Pero como prometía bastante -buen esqueleto, piernas tan largas que le llegaban hasta el suelo, bonita sonrisa- y Van doren siempre se ha distinguido por advertir al primer vistazo la diferencia entre una foca en ciernes y un algo indeterminado con tendencia a pibonazo, poté por dejar que sus atenciones pareciesen que encontraban más eco que las de los demá miembros del club de fans (ut sementem feceris ita metes...), pero todo ello sin dejar de controlar las inconmensurables cachas de Silvye, que -todo hay que decirlo- ya en aquella temprana época podían haberle dado de comer a un batallón de marines, pues tenía dos columnas dóricas perfectamente torneadas y, y, y... aaaaiiiieeeeaaaaaahhhhh! El recuerdo de aquel domingo y de como se curvaban las cachas de la próxima miss y las de su amiga en la estrechez de las gradas me impide continuar. Debo acudir a Xaouen para conectar, pero volveré, pese a Zoolander. Vae Victis. 24/01/2004RETURN OF THE JEDI...Bueno, queridos perdularios, lo más probable es que ninguno de vosotros me haya echado en falta y más improbable aún es que os hayáis preguntado alguno acerca de mi prolongada ausencia en éste mi Reino Mágico. Hastiado por la terquedad del zoroastro de Zoolander, llegué a la triste conclusión de que necesitaba hundirme en las negras brumas del autolvido, que lo que verdaderamente el público virtual me indicaba no era otro que el mísero sendero del ostracismo. Como avisé, decidí adoptar una decisión drástica: La Conexión Xaouen... y a estas alturas no se con certeza todavía si me alegro o me lamento de haber adoptado tan arriesgada decisión. Sin ánimo de crear alarma,`puedo afirmar que he estado a punto de enloquecer, y no de pena, sino de pasión febril. Sí, satirillos, he llegado a ver el fulgor de naves estelares en llamas más allá de Orión; he cruzado y cerrado tras de mí las pesadas Puertas de Tannhäuser; el sudor ha perlado mi varonil frente mientras rebufaba por mis orificios nasales, henchido de lujuria, y he dado rienda suelta al alarido primigenio onano de aaaaaiiiiiieeeeeeaaahhhh más veces de las que mí síndrome de seminarista arrepentido me suele tolerar. Porque he visitado reinos prohibidos, mundos que la mayoría de vosotros ni siquiera se atreve a soñar. He admirado y gozado del material del que están hechos los sueños, me han abducido visiones de inacabables piernas, el cuero negro y los instrumentos de tortura aplicados sobre hermosos y opulentos senos... Es cierto, acólitos del onanismo redentor, he navegado con rumbo fijo por el increíble y perverso mundo del Femdom, con sus inenarrables mujeres que someten a mujeres; he conocido las diez mil maneras de atar piernas, muñecas, caderas, manos y senos según el Bondage más ortodoxo; tacones eternos embutidos en botas y medias de puntillas y Chantilly rodeaban las más perfectas y estilizadas piernas que os podais imaginar. No se lo recomiendo a los no iniciados,pues hoy mismo mi joven padawan Jules Biano ha podido contemplar la magna recolección conseguida aun a riesgo de mi propia salud mental y no miento ni exagero si os digo que la conmoción le durará días -es odioso tener que reconocerlo, pero no contemplo aún la figura clara de mi sucesor; todos son unos blandengues-, pues cuando le he ordenado que se fuera a descansar tras la impresión sufrida, se ha retirado como un alma en pena murmurando de forma automática una especie de salmodio monocorde (algo así como: "la celda, la mazmorra, la cola de caballoooohh..." y vuelta a empezar) Mi mente no está perturbada, sé lo que quiero , lo que me gusta y cómo me gusta, y, aún a riesgo de comentarios criticones y tendenciosos de ciertos elementos indeseables, jamás me someteré a imposiciones de estilos vomitivos. Los enfermos son los que prefieren un saco de huesos con labios siliconados y faz de cadáver antes que un pibonazo de proporciones circunféricas que se yergue ante tí con dos pechos tomahawk sobre las alzas de unos zapatos de tacones milimétricos y altísimos que se pierden en la autopista señalada por la línea de sus medias de lingerie y seda salvaje, terminado en la perfecta redondez euclidiana de unas nalgas de vocación planetaria. ¿Que no existen? Ya os lo digo... he visto auténticas obras de arte; sólo el que busca encuentra. Due to popular demand...He observado con deleite que aún quedan -aunque sea en un espacio virtual como éste- personas educadas y con modales que aborrecen como yo de la grosería y la ordinariez prosaica que tanto se destila últimamente. No obstante lo anterior, y antes de actuar de manera gentilmente recíproca a la atención de ése gentilhombre que demuestra de forma axiomática que la educación debe mostrar vocación de normalidad y no excepcionalidad, debo ocuparme de azotar levemente a otro reciente ignaro contumaz. Un presunto ano que se apellida nimo me dice algo así como que hecha de menos a mis vivencias pero no a mí. Uff! La simpleza de raciocinio del Sr.Ano, alias nimo, le hace cometer una antinomia que, en tiempos pretéritos de más calado intelectual, en los que todos eran conscientes de que la facultad de pensar era un don que había que trabajar y no creerse que por saber unir sílabas de forma mediocre ya se era digno de escuchar, no se puede tildar más que de muy deficiente (te pongo un 1 por haber puesto aunque sea el escatológico nombre de ano). Intentaré explicarle, Sr. Ano, en términos claritos, que las vivencias de alguien y ése alguien son elementos consustanciales (homoiusia, en griego) que no se pueden escindir. Así, Ubi van Doren, Ibi mementiis iste y, a sensu contrario, Ubi mementiis, Ibi Van Doren (el retruécano empleado realmente llevaría la forma verbal en subjuntivo, pero por razones de economía sintáctica prescindo de él). Por si todavía no te has enterado, Ani, sin mí no hay vivencias, sin mí no hay satirismo en la web, sin mí y sin la valentía de mis líneas tú no eres nada, salvo tal vez nada más que otro cobarde sin la suficiente imaginación como para adoptar un nombre evocador o gracioso. Vae Victis, Ano. Y tú, gentilhombre, no haces sino corroborar lo que vengo presintiendo desde hace lustros, pues debo darte la razón en lo que atañe a tu agudo enfoque acerca del hábitat sátiro. En estos tiempos de sequía pertinaz, en los que la sabana nocturna está muerta y los depredadores hibernan forzosamente por la escasez de presas dignas de morcegueo, en estos tiempos, como digo, de abominable moda unisex y zapatones Dr.Termanns, claro que se echa de menos el serengueti que fue el Rosso y el Massai Mara del baobab. Recuerdo como si fuera ayer esos aledaños de Argüelles, esa Alameda Marqués de Comillas y ésa continua llegada de pibas y pibas por doquier. Si la caza de pijas hubiese sido deporte olímpico, la sede central de la competición habría sido el Rosso. Confieso que allí creí enamorarme por primera vez de unas piernas como dios manda (la propietaria de las mismas era un bombón moreno hija de un afamado dentista de la capital); allí sentí también por vez primera el irreflenable deseo de desgarrar brutalmente un jersey Benetton azul marino y blanco con el único motivo de saber la dimensión real de esos senos ocultos. Era un duro territorio de caza, pues los pijos granulados y tísicos, a pesar de su enclenque y enfermiza constitución, contaban con las letales armas del abolengo y el tronío de su fuste, y las pijas ya se sabe... El Baobab (el relatado Bao) era otro territorio de caza interesante -además de ser el lugar donde se pudo observar por vez primera el curioso fenómeno llamado El Efecto Chernobyl- y un lugar mucho más salvaje que el anteriormente citado Rosso y, puesto que nació con vocación de lugar para pijos descarriados, la categoría de las presas era mucho más ecléctica. Niñas del Salus Infirmorum (boccato di Cardinale), bravas de las Esclavas, el aluvión de pijas de Cortadura, las sí pero no de Salesianas y una miscelánea heterodoxa inclasificable (con sus guarras oficiales y todo, oiga) desfiló, durante los casi dos lustros de hegemonía gallega en la noche gaditana, en sentido descendente-ascendente hacia el antro poco iluminado y peor aireado del sótano que llamaban pista de baile. Una lágrima salada resbala por mi afeitada y masculina mejilla al recordar sólo éstas pinceladas, gentilhombre, pues has tocado una fibra muy importante de mi evolución sátira al hacerme hablar sobre esos maravillosos antros. Va por tí y por todas aquéllas incautas que no supieron lo que tenían a mano y se perdieron -algunas, por desgracia, para siempre- el caudal de lujuria y lascivia adolescente que les habría dado la oportunidad de vivir para recordar. Sobre el Gran Wisecarver prometo un artículo entero, habida cuenta que tan insigne sátiro -todavía tiene que practicar más- se merece una semblanza completa, y no unas meras líneas. Seguid soñando y vuestros sueños se harán realidad. 24/01/2004 16:54 Enlace permanente. Hay 5 comentarios. |
El Rincón del SátiroVan Doren desgrana el universo a su alrededor...
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